martes, julio 23, 2019

Vuelta

Inicio con la reconstrucción del nido que fui creando desde mis 17 años. Es la edad que recuerdo haber adquirido una identidad que me permitió conocer a personas que aún están en mi memoria y corazón. Además fue donde adquirí la mayor cantidad de música de todo el mundo. Descubrí la filosofía, las artes, la psicología y la magia de estar viva y joven. Viaje, me enamore, me desilusione y adquirí el compromiso de estudiar y navegar por donde se prestara la ocasión. Fueron años explosivos, llenos de vivencias y aprendizajes de vida. 
Esos primeros diez años fueron la base para decidir qué quería de mi vida, que deseaba y aunque siempre fui muy enamoradiza, sólo tengo dos grandes amores. El primero que me enseñó a amar en todas sus tonalidades, a saber lo que es sentir una mirada desde lejos y saber que te decía todo. Al mismo tiempo, conocí ese amor loco y desenfrenado, el que provoca que te duela el estómago con sólo saber que los verás en unos momentos, nos vimos tres ocasiones con lapsos de tiempo de 10 años, así que creo que ese escorpión que cerrará mi etapa de amor, como compañero, cómplice y amante, no tarda en llegar.
Los siguientes 10 años de mi vida, fue vivir realidades que me dieron el regalo más maravilloso para poder lidiarlos, a mi hijo, sino jamás hubiera soportado tanto putazo, desengaño, atropelló y desilusión. También reconozco que me hice más fuerte, que vi que soy luz y energía, que la muerte que vino por ese segundo amor, hizo que se desprendiera mi alma de la piel, que viví, noches hablando contigo y me acompañaste 30
kilometros en el “chupacabras” jamás lo hubiera logrado sin tu luz. 
La reconstrucción es porque cambie, porque evolucione, porque ahora soy la mejor versión de mi, con todo esté pasado que me acompaña. Con cicatrices que me recuerda lo fantástico que a sido el camino. Recobró la ilusión, los sueños por cumplir, la alegria y fuerza para seguir disfrutando de todo lo que nos brinda la conciencia de estar vivos. 
Vuelvo a las letras, a la música, a la danza, a enamorarme y soñar que lo he logrado.