Hoy siento dolor, lloro por la noches curando, perdonando y soltando recuerdos y añoranzas. Se que la crueldad es un deseo de matar el dolor, pero equivocado, lastimando y escondiéndo la necesidad, sólo provoca ausencia.
También me di cuenta que tenia distorcionado el dicurso, usando la ironía y sarcasmo creía que manifestaba mis emociones.
Hoy después del recuento de los daños, puedo asentar que estaré trabajando por mi, para poder dibujar un espacio en la ternura, en la alegria, en la experiencia de vivir sin temor.
