domingo, agosto 24, 2008

Dimensiones

Hace tiempo que me pregunto cuantas caras tendrá la vida, Pessoa compara la realidad con el sueño, dice que son realidades diferentes y que es posible que no reconozcamos cual es la más real. Mi pensamiento se acerca a algo parecido.
El ir pasando por ciudades diferentes en tan poco tiempo, te da la posibilidad de diferenciar las atmósferas que penetras y que hacen que te comportes de acuerdo al entorno, no eres el misma (o), te llegas a sentir parte de ese ambiente y te deslumbras con la imagen que proyecta el espejo.
Continuando con el pensamiento de Fernando Pessoa, donde asevera que: "vivir es ser otro. Y sentir no es posible si hoy se siente como ayer se sintió: sentir hoy lo mismo que ayer no es sentir-es recordar hoy lo que ayer se sintió, ser hoy el cadáver vivo de lo que ayer fue vida perdida".
Necesitamos profundizar sobre lo interno, lo que nos hace ser, lo que nos edifica y nos prepara para lo externo. cuando veo la belleza, siento la muerte. me siento libre...

miércoles, agosto 13, 2008

El verde es rojo

Muchas veces me he cuestionado como el desarrollo a través de la vida es demasiado ambiguo y a la vez desordenado. La mayor parte del tiempo las etapas de la vida por las que pasamos están llenas de experiencias y dudas. Caemos en cuenta que los factores internos y externos van moldeando la personalidad y sobre todo las relaciones sociales.
Hábitos, percepciones, idealismos, se construyen desde el mundo inmediato. Como desde niños vamos siendo condicionados para ser parte de la normalidad. Si un niño pinta un árbol color rojo, la maestra inmediatamente le dirá: "los árboles son verdes, además debes de pintarlo por dentro de la linea negra", el niño se cuestionará sí en realidad el color de los árboles lo define una palabra como el verde.
Al paso del tiempo, vamos dejando de preguntarnos, hasta que nos enajenamos y adaptamos o mejor dicho nos conformamos. Los grandes pensadores, no se quedaron con lo que les dijeron sobre la vida sus padres, maestros, jefes. siempre buscaron nuevas respuestas a lo que no los satisfacía por la inmediatez.
He considerado muy seriamente, que si llego a tener una parte de mi desprendida y autónoma, le daré herramientas de vida encontradas. La mayoría de la gente me ha dicho que estoy loca, que le voy a generar un conflicto que tal vez no resuelva. Sólo por mostrarle los colores de diferente manera.
Porque no hacemos la prueba, y sólo veremos que la inadaptación a lo establecido, al sistema, el apego a la norma, al confort, es lo que nos da miedo perder. Creemos que contamos con el libre albedrío, pero entre más pasa el tiempo, más lo mutilamos.
La gran derrota del sistema, será cuando rompamos con lo establecido, con lo que ata nuestro pensamiento.
Así que el árbol tiene un hermoso color rojo, porque el rojo también es vida.

domingo, agosto 10, 2008

El jardín de las delicias, Bosch

Este pintor de 1700, ha generado un gran interés de mi gatito-papito. Después de la común decisión de vernos, muy pero muy temprano y después de un mes de ausencia. Compartimos algunos gustos, como el roji-blanco, ese color en su cara, que después se plasmó en mi cuerpo.


Eran pocas las palabras, como siempre. Me pregunto si existirá otra manera de comunicarnos, creo que sí. Es claro el entendimiento de lo que deseamos en ese momento. No hay rencores, ni reclamos, mucho menos un hasta luego.

El jardín de las delicias salió de cuadro, tomó movimiento, vida, cambio. Era como si estuviera circulando, si bajara y subiera de acuerdo a lo deseado.

Regresa a su postura original al ver a los dos protagonistas tomándolo por sorpresa y sobre todo como pretexto para iniciar un juego de seducción.

Una comida preparada, una mesa puesta...creo que falto sazón, algo de costumbre al hacerlo.

Después de la muerte interminable, completa y sincronizada, mis piernas empezaron a perder fuerza, sentían un cosquilleo inusual...Maga siempre sigilosa observando. Requerimos de espacios diferentes... de aires diferentes, pero sé, que habrá siempre un momento adecuado y oportuno para observar el gran mundo de Hieronymos Bosch.