Comunicado: 041008-001
Este es el inicio de una gran aventura y de rompimiento de cadenas espesas llenas de temor y de mediocridad. Hasta ahora he ido construyendo puentes en todos los niveles del pensamiento; urbano, social, comunitario, educativo y político. Donde encuentro que aún cuando nuestro país se ha graduado como país de renta media, es ridículo pensar que el nivel de ingreso de los mexicanos alcance un PIB de nivel medio en el mundo, se señala a la vez que medio país se encuentra en la pobreza, y de esos 50 millones, nada más 40 millones en pobreza extrema. Así de contradictorio son los estándares de medición, claro de los que dominan el mundo. Está en la mesa de discusión que México pierda los apoyos de cooperación internacional y que se convierta en un país donador de bienes económicos y de formadores de educación para Latinoamérica en el plan sur-sur. Esto significa el corte del cordón umbilical a los E.U., presionado por los países de Europa y Asia.
En los dos últimos años hemos experimentado un cambio radical de nuestro devenir cotidiano, donde el miedo generalizado y el apoderamiento de las calles, ciudad y del mismo país, lo tienen entre el ejército y los carteles. Hemos modificado nuestras actitudes y costumbres, hemos limitado nuestra libertad, no vivimos para trabajar, sino que trabajamos para vivir. Las ciudades reflejan nuestros hábitos, educación y expectativas de vida. Creo que donde nacemos es una casualidad, pero donde decidimos vivir es un compromiso.
No debemos esperar a que llegue al gobierno alguien que conozcamos para que podamos hacer algo, al contrario, el país es de todos y todos debemos defenderlo. Tenemos derecho a mejorar nuestro entorno, a recrear y enriquecer nuestro crecimiento por medio de todos los sentidos, de la belleza visual, de la alternativa de espacios de esparcimiento y no un lugar lleno de cerveza que sólo nos embrutece y nos retarda para no exigir. Claro que también por la comodidad y el confort, preferimos quejarnos todo el tiempo, pero no hacemos nada, porque exige tiempo, disposición, compromiso, sacrificio y muchas veces nuestra integridad.
No quisiera apresurar algunas de las reflexiones entre el grupo, pero debo dar una introducción y expectativas sobre este proclamo de movimiento pacifista. Quiero que desde cada unas de las trincheras que nos encontremos, iniciemos el dialogo-reflexivo que nos lleve a una consciencia policía-social de los acontecimientos actuales. Creo en la polifonía de la historia, somos los que podemos dejar huella de cómo hemos vivido y experimentado el México actual. Pero considero también oportuno puntualizar que no será limitado a cuestiones sociales, esto es un panel abierto, donde se espera iniciar con análisis; políticos, sociales, culturales, artísticos, cinematográficos, metafísicos, filosóficos, por mencionar algunos.
La generación de los 80’s y 90’s fue señalada por esferas históricas y políticas como la generación X, después pasamos a ser la Y, que ilusorio pensar que fuimos educados para el individualismo radical, para perder cualquier poder de movilización. Emancipados en nuestro mundo. La jaula está en la mente. Nos hemos identificado como seres insensibles y de carácter racional. La tecnología nos avasalló y nos mutilo el calor interno y externo. Cambiamos los parques por los mall, cambiamos las charlas por el hi5 y medios virtuales que nos limita a los monólogos internos.
El mundo está discutiendo sobre: los derechos humanos, la equidad de género, la erradicación de la pobreza y el ambiente, entre los más destacados. Hemos hilado las grandes mentiras del mundo para satisfacción propia, para lamentarnos y conformarnos. “Al cabo este mundo ya se lo cargo la chingada”, “para que, si nada cambia”, “es mejor no ver”, “mejor bájale, sino te van a levantar” “No salgas”. Esta es la manera en la que nos autoeducamos, autodestruimos y calmamos nuestra culpa.
Invito a todo aquel que quiera acompañarme en este tren, que quiera alzar la voz del pensamiento, a llevar a las calles alternativas culturales-sociales para que mejoremos nuestro entorno. Tengo la clara idea de que todos tenemos obligaciones que no podemos dejar a un lado, por tal motivo la propuesta es que nos reunamos una vez al mes. Buscar el espacio idóneo para construir, planear, trabajar y plasmar por etapas lo que surja de toda esta mezcla de pensamiento.
Considero que estamos en ventaja por la posibilidad de desplazarnos, de buscar los medios y los instrumentos para ir incluyendo todo un trabajo colectivo. Así que la mesa esta puesta. La propuesta para las reuniones la dejo como primer tema de discusión, pueden ser reuniones mensuales, otras virtuales para saber cómo vamos, ir pensando en los espacios al aire libre, o itinerantes para ir difundiendo lo trabajado. Se me ocurre en cuestión cultural, ser cuenta cuentos, lecturas poéticas, reflexiones ideológicas y filosóficas en los camellones, camiones. Los que se dedican a las artes visuales, buscar instalaciones en las calles, bares, centro, espacio-itinerante.

1 comentario:
Me parece perfecto el reunirnos, lo mas pronto posible. Me parece que es sumamente importante encontrar un lugar en donde podamos expresarnos libremente de todo esto que nos afecta a todos. Siento que somos un grupo bastante fuerte que puede aportar muchisimas opciones ricas por explorar. Cuenta con nosotros!
Feliza & Omar
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