
El camino tiene ida y vuelta, es necesario tener el norte, saber el ritmo y la distancia. Hace tiempo que no recordaba que se ensancha y se acota por la prisa, por el ritmo cardiaco. Desde hace tiempo que la explosión de emociones y sensaciones no daban para analizar el camino. Desde la tierra y el aire; es hermoso ver como vas por encima de las nubes, como se genera un mar inmenso, la turbulencia, impresionante el movimiento y golpe abrupto del aire.
Por tierra, podemos ver el movimiento de los grandes paisajes, como lo lejano no lo es...como la altura se minimiza y lo grande es minúsculo.
Así, cada vez que vayas por el camino, trata de recordar: si vas o vienes, a que vas o que hiciste, que aprendiste o la razón por lo que buscas.

1 comentario:
Buenos relatos...
Un saludo desde Chicago!
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