Había olvidado la dificultad de los mapas mentales, la facilidad en que construimos ideas, planes, pero que siempre al acomodarlas mentalmente nos cuesta trabajo entender lo que pensamos.
Había olvidado lo que me motiva, lo que realmente me mantiene haciendo lo que hago.
Encontré en esta búsqueda que había olvidado lo más importante, lo que me mueve hacia los demás, la atracción que esta detrás de cada uno para encontrarnos.
Había olvidado que disfruto lo que hago, lo que soy y lo que pienso, hago mi propia denuncia a no ceder, a no olvidar, a renovar los detalles, el arte de vivir, lo onírico, lo musical de estar presente.
Me mantengo ante la idea de ser honesta, de ser equitativa, de no dañar, de ser un buen ser humano cada día, no perder la comunicación, de seguir creyendo en mi país, en mi gente, en mi identidad como mujer.
