miércoles, agosto 01, 2007

Libre albedrío o manipulación social

Realmente podremos manipular nuestros pensamientos, hacer que nuestros deseos más escondidos se realicen. Muchas veces me ha sucedido que algo que quiero, se cumpla, y eso me asusta, a veces creo que es por una inercia y otras veces las atribuyo a los dioses, a la casualidad, a la coincidencia.
Muchas veces me han dicho "Ten cuidado con lo que deseas", "Si piensas que sucederá, sucederá". Pero, hace poco platicaba con un doctor en genomica y me comentó que ya es posible comprobar que no existe el libre albedrío, eso me dio un dolor fuerte en la nuca, que después se instaló en todas las vías sanguíneas de mi cuerpo, todo lo que había construido desde un idealismo pragmático, una formación científica y profesional, se puso en duda, sólo porque la tecnología y las nuevas formas de investigación eran distintas a lo que aprendí hace unos cuantos años.
Es por eso que la reflexión que hago, es por la falta de elementos que constituyan una verdad, como es que suceden cosas que esperamos, que no le contamos a nadie, pero que interiormente las estamos manipulando. Por ejemplo, ¿cómo sabemos que un mensaje de texto del celular realmente llegará a su destino?, ¿cómo será posible que el emisor y el receptor se comuniquen, se identifiquen con lo escrito?, sucede porque los dos involucrados coinciden con lo escrito, pero no por una falla de interpretación, o desvío del texto.
Pues parece que algo así sucede con los deseos, muchas veces queremos que algo suceda, y estamos en constante movimiento circular hasta que se presenta el acontecimiento y nos damos por sorprendidos al ver que sucedió y que fue causa de la energía emitida de nuestro cerebro.
Por el contrario, podríamos ser partidarios de que no pasa nada por decisión, que todo es una gran farsa del destino para que creamos que construimos nuestro mundo, que somos lo que quisimos ser y que estamos con quien deseamos estar.
No podría ser, que la realidad no es más que un aparato del gran motor que construye seres "pensantes" para la satisfacción del otro, pues si es así, bienvenida la maquina de hacer oropel de buena calidad.

3 comentarios:

Feliza Daghmar Galindo-Insurriaga dijo...

Siento que tambien seria interesante preguntarnos, el porque no nos sorprende o asusta cuando nos suceden cosas malas, desagradables....(por decirlo de alguna manera)
Sera que ya nos hemos programado para recibir este tipo de sorpresas (no agradables)?
En cambio como mencionas nos asusta el derrepente ver de cerca, tocar, oler.... ese deseo cumplido.
Sera que al verlo de cerca lo dejamos de desear?
Si es que son asi las cosas......
Habra que reprogramarnos a tener por lo menos un balance de sorpresas...jiji

feliza

Lucho dijo...

Te voy a contar algo, yo me gane hoy un premio en el oxxo y no me lo dieron como yo queria, me lo dieron a medias, podrias analizar eso del albedrio con lo de mi premio, era o no era merecedor, o entro dentro del grupo de idiotas que se dejan y los del oxxo son los vivos, o es bueno no discutir, o los del oxxo son abusivos.

Saludos (que el albedrio no te atormente)

Anónimo dijo...

Este tema es realmente interesante porque la gente vive la vida dejándose llevar sin plantearse mucho su grado de libertad y hasta qué punto estamos manipulados con consecuencias negativas. No se trata de ese rumor general "es que nos comen el coco con la publicidad y los políticos nos mienten" que dice todo el mundo. No, es mucho más, tanto, que como tú dices que si por casualidad alguien nos hace ver hasta qué punto estamos atados nos da algo. No es fácil. La verdad no gusta y por eso muchas personas reaccionan muy mal cuando se les quiere decir la verdad. Si os gusta este tema y reflexionar sobre ello puedo, si me permitís, recomendar un blog que plantea esto desde un enfoque que nunca había visto antes. Se llama www.supercedure.com y como veréis me he estrenado en los comentarios pues es un sitio nuevo. Yo creo que la libertad humana es un tema muy amplio. En días como los actuales donde se acerca la "esclavitud" del microchip, es preciso que reflexionemos sobre lo que realmente queremos y necesitamos.