Acerca de mí
lunes, agosto 13, 2007
Disturbios en mi cuerpo
miércoles, agosto 01, 2007
Libre albedrío o manipulación social
Muchas veces me han dicho "Ten cuidado con lo que deseas", "Si piensas que sucederá, sucederá". Pero, hace poco platicaba con un doctor en genomica y me comentó que ya es posible comprobar que no existe el libre albedrío, eso me dio un dolor fuerte en la nuca, que después se instaló en todas las vías sanguíneas de mi cuerpo, todo lo que había construido desde un idealismo pragmático, una formación científica y profesional, se puso en duda, sólo porque la tecnología y las nuevas formas de investigación eran distintas a lo que aprendí hace unos cuantos años.
Es por eso que la reflexión que hago, es por la falta de elementos que constituyan una verdad, como es que suceden cosas que esperamos, que no le contamos a nadie, pero que interiormente las estamos manipulando. Por ejemplo, ¿cómo sabemos que un mensaje de texto del celular realmente llegará a su destino?, ¿cómo será posible que el emisor y el receptor se comuniquen, se identifiquen con lo escrito?, sucede porque los dos involucrados coinciden con lo escrito, pero no por una falla de interpretación, o desvío del texto.
Pues parece que algo así sucede con los deseos, muchas veces queremos que algo suceda, y estamos en constante movimiento circular hasta que se presenta el acontecimiento y nos damos por sorprendidos al ver que sucedió y que fue causa de la energía emitida de nuestro cerebro.
Por el contrario, podríamos ser partidarios de que no pasa nada por decisión, que todo es una gran farsa del destino para que creamos que construimos nuestro mundo, que somos lo que quisimos ser y que estamos con quien deseamos estar.
No podría ser, que la realidad no es más que un aparato del gran motor que construye seres "pensantes" para la satisfacción del otro, pues si es así, bienvenida la maquina de hacer oropel de buena calidad.
Libre albedrío o manipulación social
Realmente podremos manipular nuestros pensamientos, hacer que nuestros deseos más escondidos se realicen. Muchas veces me ha sucedido que algo que quiero, se cumpla, y eso me asusta, a veces creo que es por una inercia y otras veces las atribuyo a los dioses, a la casualidad, a la coincidencia.
Muchas veces me han dicho "Ten cuidado con lo que deseas", "Si piensas que sucederá, sucederá". Pero, hace poco platicaba con un doctor en genomica y me comentó que ya es posible comprobar que no existe el libre albedrío, eso me dio un dolor fuerte en la nuca, que después se instaló en todas las vías sanguíneas de mi cuerpo, todo lo que había construido desde un idealismo pragmático, una formación científica y profesional, se puso en duda, sólo porque la tecnología y las nuevas formas de investigación eran distintas a lo que aprendí hace unos cuantos años.
Es por eso que la reflexión que hago, es por la falta de elementos que constituyan una verdad, como es que suceden cosas que esperamos, que no le contamos a nadie, pero que interiormente las estamos manipulando. Por ejemplo, ¿cómo sabemos que un mensaje de texto del celular realmente llegará a su destino?, ¿cómo será posible que el emisor y el receptor se comuniquen, se identifiquen con lo escrito?, sucede porque los dos involucrados coinciden con lo escrito, pero no por una falla de interpretación, o desvío del texto.
Pues parece que algo así sucede con los deseos, muchas veces queremos que algo suceda, y estamos en constante movimiento circular hasta que se presenta el acontecimiento y nos damos por sorprendidos al ver que sucedió y que fue causa de la energía emitida de nuestro cerebro.
Por el contrario, podríamos ser partidarios de que no pasa nada por decisión, que todo es una gran farsa del destino para que creamos que construimos nuestro mundo, que somos lo que quisimos ser y que estamos con quien deseamos estar.
No podría ser, que la realidad no es más que un aparato roto para sustentar el gran motor que construye seres "pensantes" para la satisfacción del otro, pues si es así, bienvenida la maquina de hacer oropel de buena calidad.
