El desierto describe el tiempo que ha tardado el hombre en depositar su imagen en él, cansado y lleno de grutas que sólo describen su agonía.
Todo luce muy espaciado, sin continuidad, sin armonía. Los dorados intensos y los bronces apasionantes son caracolillos destellantes para los ojos comunes. El frío y el intenso calor hacen perder el equilibrio y los delirios inician su recorrido.
No hay mejor lugar para vivir que el desierto, porque todo lo construyes, todo lo cultivas, todo lo imaginas.
Acerca de mí
jueves, diciembre 07, 2006
Espacios habitados
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